UNO

Voy a escribir sobre lo escrito, voy a escribir escribiendo escritos que se definen en la mugre. Voy a intentar ser mejor para chocarme contra un muro otra vez y hundirme en un océano vacío. Voy a plasmar lo inútil del sentimiento y a comprender que los versos que quemé nunca debieron arder pues fueron lo mejor que creé.
Rimando rimas que se aíslan, que se sintieron especiales en un mundo de anormales fantasías escondidas en un latido. Una súplica perdida en el raciocinio, que intentan darle vueltas a lo que a nadie interesa. Continúa leyendo UNO

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Matinal.

Se despierta entre gotas rabiosas explotando como obuses contra la acera. Se despierta y se encuentra con un paisaje casi divino, con plata descendiendo y pequeños rayos que se escapan de las nubes, con un viento que mece el pelo y que alegra al tacto. Podrías estar tocando la iluminación en este preciso momento.

Y no hubo más palabras.

Sempiterno.

He encontrado un lugar en medio de un mar, he encontrado mi rostro retratado en una sátira de un pensamiento que me hace creer que ya no estoy, que sólo soy.

Un viaje de hasta ocho horas sin moverse del sofá y encontrar el hilo que sobresale de una alfombra que no vuela, pero tú te ves desde un yo y yo me veo desde un libro, desde un disco, desde la chusta que cuelga de unos labios del color que son… vaya, los labios. Continúa leyendo Sempiterno.

Las canas de mi gato.

Cuando las noches se apagan y la luna mira juguetona a los mortales durmientes es el tiempo de que el viejo gato salga de su morada para contemplar una vez más sus reinos, sus reinos imaginarios, sus bastas llanuras llenas de edificios de los que, aunque él lo crea, no son suyas. Camina por los tejados hablando con los jóvenes que dan sus primeros pasos por la ciudad vacía. Piensa en sus años, en los que le quedan, en que ya se hace viejo, que ya no es el de antes. Piensa en la libertad que quiso tener, en la comodidad de ser prisionero. Continúa leyendo Las canas de mi gato.

Pequeños pedazos del alma.

Mirar la última puesta de sol y ver como la noche se hace eterna, mirar esconderse el sol y ver tus ojos cerrándose. Un duro adiós, una despedida sin palabras y ese último abrazo que debería ser eterno. Deseo besar tus labios una vez más y otra más antes de irme, deseo que me digas que me quieres y sueño con una caricia en tu portal, con miles de besos antes de volver a acercarme y darte uno más. Continúa leyendo Pequeños pedazos del alma.

Noticias de NGC-300.

Desde la lejana estrella en la que me encuentro te envío este mensaje. Siete millones de años luz nos separan y aún así te siento tan cercana, siento que estas a mi lado pese a que ya hace años que no te veo. Era nuestro sueño, huir de la Tierra, pero solo lo realicé yo y me fui exageradamente lejos. Continúa leyendo Noticias de NGC-300.