Cuarteto de cuerda en el funeral de la memoria.

Publicado en “El Secreto de LeFleu“ el 8.10.11.

Te levantas con una llamada.

La muerte acecha en cada esquina, pero no quiere contigo, el cielo se vuelve de color púrpura y tus pupilas no ven que el billete de metro es un billete al infierno. Pero tú te sientes tan feliz en tu ignorancia, sabes que retozas en la cama con la más bella, que el sudor lo compartes, que las lenguas se entrelazan en los besos, tú la quieres siempre cerca, tú la quieres siempre en tu cama.

Te duermes con la tele puesta.

Sueños programados de tu mente materialista. Eres el dueño del mundo, tienes todo el dinero, tú dices lo que se hace, tú eliges quien muere… Pero este sueño muestra el fin de los sueños, postrado en una cama, el hombre más importante del universo, tú, fumando esos puros tan caros que te han llevado aquí. En el hospital no se puede fumar pero ¿Quien te lo va a impedir? Nadie ha venido a verte perecer, avaricia te dejó solo en un mar de oro. Y hoy vas a a morir rodeado de prensa y enfermeras. Hoy vas a morir solo y lo sabes. Y bajo esa piel tosca, ya casi muerta, se esconde el trotamundos que siempre quisiste ser, de sus ojos sale una lágrima, una lágrima que se desliza por tu mejilla.

Te levantas entre sudores.

La mujer que da las noticias a las tantas de la madrugada sigue farfullando los sucesos que acarrean al mundo, levantas del sofá y vas a beber agua. De camino al salón te cruzas con ese espejo que pusiste ahí porque no te quedaba más espacio. Y el señor que aparece en el reflejo no se parece en nada a lo que ese joven soñador quería llegar a ser. No hay barba desaliñada, no hay ropa vieja, ni sonrisa en la cara, no hay rastro del trotamundos que quisiste ser. Apenas un recuerdo.

Asististe a tu propio funeral y no quieres recordarlo, no recuerdas tan siquiera el movimiento armónico simple que dibujaba esa cuerda mientras hablabas con tus amigos de Dalí, Picasso, Monet, Klint y Van Gogh…

La cuerda siempre hará una onda.

Anuncios

Publicado por

vibilefleu

«Confío siempre ganarme la vida con mi arte sin tener que desviarme nunca de mis principios ni el grueso de un cabello, sin traicionar mi conciencia ni un solo instante, sin pintar si quiera lo que pueda abarcarse con una mano solo por darle gusto alguien o por vender con más facilidad.» -Gustave Coubert.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s