Pequeños pedazos del alma.

Mirar la última puesta de sol y ver como la noche se hace eterna, mirar esconderse el sol y ver tus ojos cerrándose. Un duro adiós, una despedida sin palabras y ese último abrazo que debería ser eterno. Deseo besar tus labios una vez más y otra más antes de irme, deseo que me digas que me quieres y sueño con una caricia en tu portal, con miles de besos antes de volver a acercarme y darte uno más. Continúa leyendo Pequeños pedazos del alma.

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