Las canas de mi gato.

Cuando las noches se apagan y la luna mira juguetona a los mortales durmientes es el tiempo de que el viejo gato salga de su morada para contemplar una vez más sus reinos, sus reinos imaginarios, sus bastas llanuras llenas de edificios de los que, aunque él lo crea, no son suyas. Camina por los tejados hablando con los jóvenes que dan sus primeros pasos por la ciudad vacía. Piensa en sus años, en los que le quedan, en que ya se hace viejo, que ya no es el de antes. Piensa en la libertad que quiso tener, en la comodidad de ser prisionero. Continúa leyendo Las canas de mi gato.

Anuncios

Las cosas que dice mi ordenador.

Me he comprado una nave espacial para surcar el más allá y encontrar un conjunto de estrellas digno de tu sonrisa. He viajado al final del sistema solar y me he ido del cúmulo local. Me entristece decir adiós y no encontrarle solución a todas la preguntas que dejo atrás. Mi ordenador contiene la razón que me falta cuando surco el mar de estrellas, de planetas y asteroides. Mi ordenador me dice de parar a repostar en la gasolinera inventada por algún ser de ciencia ficción. De esas películas que tú odiabas, yo amaba y el gato evitaba, tapándose los ojos con su rabo, haciéndose el dormido en las esquinas de mi nave sideral. Continúa leyendo Las cosas que dice mi ordenador.