El arte de desaparecer.

Y el orgullo reconcomido por no haberte visto marchar, por no haberte podido dar un beso y una despedida. Me quedo con una carta llena de borrones por culpa de las lagrimas. La última vez que nos vimos me pediste perdón ¿Perdón por qué? Ahora lo se, ya lo habías pensado, lo tenias todo planeado. Continúa leyendo El arte de desaparecer.

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